Sí, sí, ya sé que debería andar reeditando y cerrando capítulos de las reglas. O continuar las crónicas. O terminar algunas de las muchas series de posts que inicio pero nunca acabo.
Pero hoy quiero plantearos otra cuestión ¿quereis que las modificaciones que hacemos sobre las reglas las debatamos aquí o en la lista de correo?
He pensado ir colgando aquí los resultados de los últimos debates (post-seminario) sobre las reglas para ir sacandolas a la luz. ¿Qué opinais?
Ya sé que es una suerte de friki-exhibicionismo. Pero al fin y al cabo, eso es lo que tiene un blog en abierto ¿verdad?
miércoles, 14 de abril de 2010
Welcome to ground -1: flooded (sigue el post-ap)
Vamos con el mes de setiembre
Declaraciones de un poli del distrito 5º recogido: "It's a zoo"
http://interdictor.livejournal.com/37392.html y siguiente:
Bomberos de rescate siendo disparados

¿Saqueadores o terroristas? La seguridad es lo primero. El señor de las moscas. Interrogar a un policía.
http://interdictor.livejournal.com/38265.html
Fallo táctico. Reporte del estado de la situación. Petición de lista de compra.
http://interdictor.livejournal.com/39438.html
Restitución del orden: ocupación por la GN
http://interdictor.livejournal.com/62467.html
Bueno, y eso es todo el resumen de una experiencia cuasi-post-ap reciente.
Declaraciones de un poli del distrito 5º recogido: "It's a zoo"
http://interdictor.livejournal.com/37392.html y siguiente:
Bomberos de rescate siendo disparados
¿Saqueadores o terroristas? La seguridad es lo primero. El señor de las moscas. Interrogar a un policía.
http://interdictor.livejournal.com/38265.html
Fallo táctico. Reporte del estado de la situación. Petición de lista de compra.
http://interdictor.livejournal.com/39438.html
Restitución del orden: ocupación por la GN
http://interdictor.livejournal.com/62467.html
Bueno, y eso es todo el resumen de una experiencia cuasi-post-ap reciente.
lunes, 12 de abril de 2010
Welcome to ground Zero (o una de post-ap)
He seleccionado las entradas que me han parecido más interesantes de un relato en primera persona:
Preparativos
http://interdictor.livejournal.com/20244.html
Llega la Guardia Nacional
http://interdictor.livejournal.com/21161.html
Llegan los francotiradores del departamento de policía de Nueva Orleans
http://interdictor.livejournal.com/21840.html
Llega el huracán
http://interdictor.livejournal.com/22129.html
Efectivamente, no es un metereólogo.
http://interdictor.livejournal.com/22583.html
El huracán
http://interdictor.livejournal.com/23556.html
Avistamiento de saqueadores
http://interdictor.livejournal.com/26733.html
Los polis se marchan
http://interdictor.livejournal.com/27238.html
Tiroteo en Earhart
http://interdictor.livejournal.com/27907.html
Saneamiento
http://interdictor.livejournal.com/29556.html
Necesidades elementales básicas de supervivencia, experiencia directa y un comentario muy bruto
http://interdictor.livejournal.com/29806.html
"remember that every person who dies becomes a sanitation risk to you"
Se necesita ayuda: del tipo ingeniero
http://interdictor.livejournal.com/30122.html
Abierto... para saqueadores
http://interdictor.livejournal.com/30420.html
Perspectiva exclusiva (y pobre)-mente militar
http://interdictor.livejournal.com/30562.html
Necesidades médicas
http://interdictor.livejournal.com/30974.html
Comeré cucarachas y beberé lodo antes que dejar mi ciudad
http://interdictor.livejournal.com/31651.html
Mantener la cabeza fría
http://interdictor.livejournal.com/32231.html
Chaos
http://interdictor.livejournal.com/34114.html
Saqueos
http://interdictor.livejournal.com/34705.html
Saqueo policial
http://interdictor.livejournal.com/36111.html
Agua potable y gigabytes
http://interdictor.livejournal.com/36825.html
Esto es solo agosto, sigue en septiembre hasta que la crisis del Katrina se soluciona en Nueva Orleans. Las declaraciones del día siguiente: "It's a zoo" por un oficial de policía que cobijaron...
Preparativos
http://interdictor.livejournal.com/20244.html
Llega la Guardia Nacional
http://interdictor.livejournal.com/21161.html
Llegan los francotiradores del departamento de policía de Nueva Orleans
http://interdictor.livejournal.com/21840.html
Llega el huracán
http://interdictor.livejournal.com/22129.html
Efectivamente, no es un metereólogo.
http://interdictor.livejournal.com/22583.html
El huracán
http://interdictor.livejournal.com/23556.html
Avistamiento de saqueadores
http://interdictor.livejournal.com/26733.html
Los polis se marchan
http://interdictor.livejournal.com/27238.html
Tiroteo en Earhart
http://interdictor.livejournal.com/27907.html
Saneamiento
http://interdictor.livejournal.com/29556.html
Necesidades elementales básicas de supervivencia, experiencia directa y un comentario muy bruto
http://interdictor.livejournal.com/29806.html
"remember that every person who dies becomes a sanitation risk to you"
Se necesita ayuda: del tipo ingeniero
http://interdictor.livejournal.com/30122.html
Abierto... para saqueadores
http://interdictor.livejournal.com/30420.html
Perspectiva exclusiva (y pobre)-mente militar
http://interdictor.livejournal.com/30562.html
Necesidades médicas
http://interdictor.livejournal.com/30974.html
Comeré cucarachas y beberé lodo antes que dejar mi ciudad
http://interdictor.livejournal.com/31651.html
Mantener la cabeza fría
http://interdictor.livejournal.com/32231.html
Chaos
http://interdictor.livejournal.com/34114.html
Saqueos
http://interdictor.livejournal.com/34705.html
Saqueo policial
http://interdictor.livejournal.com/36111.html
Agua potable y gigabytes
http://interdictor.livejournal.com/36825.html
Esto es solo agosto, sigue en septiembre hasta que la crisis del Katrina se soluciona en Nueva Orleans. Las declaraciones del día siguiente: "It's a zoo" por un oficial de policía que cobijaron...
Armamento Postapocalíptico II: AK47
Ya que ni como Ulric ni como 吉列尔莫 lo pone, pues añado este aporte suyo vía glamguns.com:

Atención a la fundita de punto rosa de la culata o la inscripción grabada en la agarradera de madera.
Sin dejar de lado My Little Carbine para un M4A1 con visor nocturno AN-PVS4 customizado al estilo mi pequeño poni:

En la página hay más.
¡Y nosotros nos aventuramos a llamarnos frikis!
Atención a la fundita de punto rosa de la culata o la inscripción grabada en la agarradera de madera.
Sin dejar de lado My Little Carbine para un M4A1 con visor nocturno AN-PVS4 customizado al estilo mi pequeño poni:
En la página hay más.
¡Y nosotros nos aventuramos a llamarnos frikis!
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ambientaciones,
armas,
aventura post-ap
sábado, 10 de abril de 2010
Armamento Postapocalíptico I: Armalite AR-15

Una de las grandes ventajas de la ambientación Post-Ap es la visualización durante el juego de elementos conocidos a los que con un poco de imaginación es fácil 'estropearlos' suficientemente como para que encajen con el entorno que proponemos durante el juego.
Ejemplos de esto son los intercomunicadores que utilizamos, algunos de los cuales son de juguete [literalmente] o los vehículos que utilizan tanto PJs como PNJs a lo largo de los episodios de las campañas [para los vehículos habrá un post próximam
ente].Lamentablemente para el tema de armamento nos cuesta bastante salir de los datos técnicos de cada arma. De hecho cuando dirigimos partidas siempre tratamos de ofrecer cierta dosis de diferenciación a algunas de las que encontramos en este mundo: desde armas o munición radiada hasta decoraciones más o menos identificativas; de forma que las haga únicas y, posiblemente, reconocibles.
Una de las últimas armas que se ha unido a nuestro arsenal ha sido una preciosa Armalite AR-15 que ya nos ha sacado de algún apuro [por ejemplo el francotirador del granero la sufrió en sus propias carnes], de la que todos conocemos el tipo de munición, cadencia de tiro, tamaño de cargadores pero c
asi ninguno conocíamos su aspecto.Por curiosidad mientras preparaba esta serie de posts a través de otra vía [el incomensurable Carlos Canales] me han llegado las dos últimas fotos que lo acompañan. Por lo visto nuestra última adquisición post-apocalíptica es una de las armas más personalizadas en EUA... ¿será una de estas unidades la adquirida en Saloma City?
No creo que a ninguno de los directores de juego se nos haya pasado por la cabeza ése aspecto ni de lejos... y luego nos llamamos frikis.
martes, 6 de abril de 2010
Mafia Jobs
El humo de los disparos se disipa lentamente y contemplais en la penumbra la desolación causada por vuestra furia desatada. El frío silencio se apodera de la escena solo interrumpido por los gemidos de los enemigos moribundos y los lamentos de vuestros compañeros en no mejor estado.
Gorrión y MacTuerzo yacen incapacitados. Zack tiene el brazo derecho casi colgando. Sam parece un colador y solo Puma Rojo está relativamente entero. Kim llega herida y un hilillo de sangre gotea desde su frente, empapando en forma de halo la cinta que ultimamente lleva ahí puesta. El útimo en llegar es Hans que de camino a la granja ha dejado su puesto no sin antes despachar a los mafiosos heridos que ha ido encontrando en su puesto.
Como un desfile de tullidos salís arrastrando a vuestros compañeros fuera de la construcción para huir de los vapores tóxicos que aún hay en algunas de las habitaciones. Gorrión no reacciona y Mac jadea inconsciente, ahogado en sus propios pulmones encharcados por los efectos de lo que sea que han empleado contra vosotros. En el laboratorio trasero aún no se ha posado del todo el polvo blancuzco que cubría las mesas y que en la refriega se ha levantado en parte, como una invitadora neblina psicotrópica.
Mientras Sam cura como puede a los que están peor, el resto de la partida se dedica a curiosear por el exterior. Hans y Puma buscan a los enemigos que aun se arrastran por la oscuridad. Bateos metálicos y arrítmicos se suceden entre tacos en jerga del Refugio mientras un staccato de "chops" secos repiquetea sucedido de letanías cherokees. Alguno de los mafiosos llega a suplicar pero son los menos y sus sollozos son pronto ahogados. La mayoría os maldice con su acento de "spaguetti" en tono hosco, pero la duración es la misma. Para cuando estos dos ángeles de la muerte han acabado de rastrear enemigos mientras Kim recogía las armas esparcidas por toda la hacienda, Mac se incorpora al grupo de caza. Salpicaduras de barro y sangre sobre vosotros se hacen indistinguibles pasado un rato. El cansancio obnubila también las posibles diferencias entre deber e ira pasado ese tiempo. La clemencia escasea en estos tiempos difíciles.
Completais la tarea en el interior pertrechados de vuestras máscaras antigás. Unos ajustician, otros saquean. Sistemáticamente recorreis todas las estancias hasta que llegais a una de las dos puertas que aun permanecen cerradas. Tras ella alguien gimotea. Un par de esclavas semidesnudas están atadas a un par de camastros en evidente estado de intoxicación por vaya-uno-a-saber-qué. La más cercana a la puerta os mira con unos ojos asustadizos empañados por las drogas. La del fondo, con pinta de haber sido más atractiva, ni os mira, aparentemente colocada. Tratais de calmarlas y la primera os pide que por favor acabeis con su miserable vida cuando la segunda, para vuestra sorpresa os ataca amenazando con que Marcelo os matará y que la devolvais a él, bastardos asquerosos. Tras encerrarlas se sucede un acalorado debate sobre qué hacer con ellas y distintas propuestas acaban irritando tanto a Sam que en un descuido del resto se cuela en la habitación y zanja la discusión con su escopeta. El pasmo que os causa la reacción de la ex-monja es demoledor. La barbarie del páramo parece estar afectandoos a todos.
La segunda puerta está cerrada bajo llave (que no se encuentra entre el manojo que porta el capataz) y tras derribarla encontrais una habitación algo más adecentada, con una cama (no un camastro), un sofá en bastante buen estado y un escritorio que hace las veces de tocador con un gran espejo iluminado colgado enfrente. Entre sus cajones encontrais uno cerrado bajo llave con unas notas y una caja que contiene lo que parecen drogas o medicamentos. También hay un baúl metálico que contiene una Thompson y dos pistolas del .45, estas últimas bizarramente ornamentadas. La estancia podría decirse que está decorada con cierto lujo para los estándares del interiorismo del postapocalipsis. Tras ponerla patas arriba encontrais una caja fuerte en el suelo que no sois capaces de forzar. Despechados, la inutilizais con el ácido que encontrasteis entre las pertenencias del químico.
Mac encuentra en el granero algunos esclavos en un foso enrejado y en connivencia con Puma Rojo, que lo descubre mientras está decidiendo qué hacer, les dan algo de comida y bebida, aunque los dejan en su cautiverio. No os comentan nada hasta mucho después de haberos alejado del lugar.
Para cuando despunta el amanecer teneis recogido vuestro botín que consiste principalmente en las armas de los mafiosos, algunas piezas de armadura, un alijo de su "mercancía" en bruto y algunas otras cosas. Aún tardais un rato en hacer balance, distribuir el equipo, ayudar a los heridos y descansar un poco para recuperar el aliento. El sol ha recorrido una hora cuando os dirigis hacia la abertura de la alambrada por la que entrasteis desde el pantano y ois en la lejanía el rugido familiar de más de 300cv aproximándose con descaro desde el horizonte. Os escabullís por el pantano sin siquiera dignaros a mirar atrás. La misión está cumplida. Incluso en algunas de sus retorcidas claúsulas.
[Sí, me he tomado algunas licencias en cuanto a la presentación temporal, pero la esencia está ahí para que todos sepais lo que pasó en la última sesión y lo que hacen los que faltaron].
Gorrión y MacTuerzo yacen incapacitados. Zack tiene el brazo derecho casi colgando. Sam parece un colador y solo Puma Rojo está relativamente entero. Kim llega herida y un hilillo de sangre gotea desde su frente, empapando en forma de halo la cinta que ultimamente lleva ahí puesta. El útimo en llegar es Hans que de camino a la granja ha dejado su puesto no sin antes despachar a los mafiosos heridos que ha ido encontrando en su puesto.
Como un desfile de tullidos salís arrastrando a vuestros compañeros fuera de la construcción para huir de los vapores tóxicos que aún hay en algunas de las habitaciones. Gorrión no reacciona y Mac jadea inconsciente, ahogado en sus propios pulmones encharcados por los efectos de lo que sea que han empleado contra vosotros. En el laboratorio trasero aún no se ha posado del todo el polvo blancuzco que cubría las mesas y que en la refriega se ha levantado en parte, como una invitadora neblina psicotrópica.
Mientras Sam cura como puede a los que están peor, el resto de la partida se dedica a curiosear por el exterior. Hans y Puma buscan a los enemigos que aun se arrastran por la oscuridad. Bateos metálicos y arrítmicos se suceden entre tacos en jerga del Refugio mientras un staccato de "chops" secos repiquetea sucedido de letanías cherokees. Alguno de los mafiosos llega a suplicar pero son los menos y sus sollozos son pronto ahogados. La mayoría os maldice con su acento de "spaguetti" en tono hosco, pero la duración es la misma. Para cuando estos dos ángeles de la muerte han acabado de rastrear enemigos mientras Kim recogía las armas esparcidas por toda la hacienda, Mac se incorpora al grupo de caza. Salpicaduras de barro y sangre sobre vosotros se hacen indistinguibles pasado un rato. El cansancio obnubila también las posibles diferencias entre deber e ira pasado ese tiempo. La clemencia escasea en estos tiempos difíciles.
Completais la tarea en el interior pertrechados de vuestras máscaras antigás. Unos ajustician, otros saquean. Sistemáticamente recorreis todas las estancias hasta que llegais a una de las dos puertas que aun permanecen cerradas. Tras ella alguien gimotea. Un par de esclavas semidesnudas están atadas a un par de camastros en evidente estado de intoxicación por vaya-uno-a-saber-qué. La más cercana a la puerta os mira con unos ojos asustadizos empañados por las drogas. La del fondo, con pinta de haber sido más atractiva, ni os mira, aparentemente colocada. Tratais de calmarlas y la primera os pide que por favor acabeis con su miserable vida cuando la segunda, para vuestra sorpresa os ataca amenazando con que Marcelo os matará y que la devolvais a él, bastardos asquerosos. Tras encerrarlas se sucede un acalorado debate sobre qué hacer con ellas y distintas propuestas acaban irritando tanto a Sam que en un descuido del resto se cuela en la habitación y zanja la discusión con su escopeta. El pasmo que os causa la reacción de la ex-monja es demoledor. La barbarie del páramo parece estar afectandoos a todos.
La segunda puerta está cerrada bajo llave (que no se encuentra entre el manojo que porta el capataz) y tras derribarla encontrais una habitación algo más adecentada, con una cama (no un camastro), un sofá en bastante buen estado y un escritorio que hace las veces de tocador con un gran espejo iluminado colgado enfrente. Entre sus cajones encontrais uno cerrado bajo llave con unas notas y una caja que contiene lo que parecen drogas o medicamentos. También hay un baúl metálico que contiene una Thompson y dos pistolas del .45, estas últimas bizarramente ornamentadas. La estancia podría decirse que está decorada con cierto lujo para los estándares del interiorismo del postapocalipsis. Tras ponerla patas arriba encontrais una caja fuerte en el suelo que no sois capaces de forzar. Despechados, la inutilizais con el ácido que encontrasteis entre las pertenencias del químico.
Mac encuentra en el granero algunos esclavos en un foso enrejado y en connivencia con Puma Rojo, que lo descubre mientras está decidiendo qué hacer, les dan algo de comida y bebida, aunque los dejan en su cautiverio. No os comentan nada hasta mucho después de haberos alejado del lugar.
Para cuando despunta el amanecer teneis recogido vuestro botín que consiste principalmente en las armas de los mafiosos, algunas piezas de armadura, un alijo de su "mercancía" en bruto y algunas otras cosas. Aún tardais un rato en hacer balance, distribuir el equipo, ayudar a los heridos y descansar un poco para recuperar el aliento. El sol ha recorrido una hora cuando os dirigis hacia la abertura de la alambrada por la que entrasteis desde el pantano y ois en la lejanía el rugido familiar de más de 300cv aproximándose con descaro desde el horizonte. Os escabullís por el pantano sin siquiera dignaros a mirar atrás. La misión está cumplida. Incluso en algunas de sus retorcidas claúsulas.
[Sí, me he tomado algunas licencias en cuanto a la presentación temporal, pero la esencia está ahí para que todos sepais lo que pasó en la última sesión y lo que hacen los que faltaron].
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