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miércoles, 20 de diciembre de 2017
I WANT TO BELIEVE
"My Personal belief is that there is very compelling evidence that we may not be alone". Former military official Luis Elizondo, ex chief of Pentagon's UFO Unit.
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lunes, 12 de enero de 2015
Juegos de PC: Warframe
Hoy traigo una entrada más propia de Joe, pues se trata de un comentario sobre un videojuego para el PC. El motivo es que me parece un juego para turista espaciales. Sí, así como suena. Cualquier amante de la ciencia ficción que ose llamarse así debería visitar el mundo de Warframe al menos para ver los escenarios. No he conseguido hacer capturas de pantalla, o mejor dicho no sé donde diablos las guarda el juego. La cuestión es que he recurrido a San Google Bendito y no he encontrado gran cosa.
Este por ejemplo parece de una misión en una estación gasista en Júpiter. En el juego esas nubes están en movimiento, por supuesto. En otras ocasiones un ventanal de un pasillo muestra los cañones de la astronave en la que estás haciendo la misión bombardean el infinito. Además están las misiones de archi-alas, en modo EVA (extra vehicular activity) que sin ser enteramente un combate en Cero-G -en mi opinión falta más movimiento inercial- es una aproximación aceptable con movilidad en todas las direcciones, combatiendo enemigos y saboteando al enemigo para conseguir destruir grandes objetivos (por si alguno quiso destruir algo parecido a la estrella de la muerte alguna vez). Todo ello en entornos majestuosos nuevamente, a veces en medio de grandes batallas navales -ojito con no llevarse un cañonazo- o en operaciones mineras en asteroides. Volviendo a poner los pies en el suelo encontraremos misiones en bases del desierto, en los bosques de la tierra o en puestos de avanzada en parajes helados muchos de los cuales destacan por su impresionante belleza. Así, a veces uno se detiene en medio de la vorágine de la misión y se planta en un ventanal que da al vacío espacial o en un balcón de una estación y contempla las vistas increíbles.
El juego en sí supongo que tiene la mecánica de todos los MMORPG y supongo porque no he jugado antes a Rol Masivo En Línea. La temática es futurista y el papel del jugador se resume como "eres un ninya del espacio". Esto determina uno de los puntos fuertes del juego, a mi pobre entender, que es la gran movilidad que tiene el personaje. En mi experiencia con juegos de rol en solitario (offline) para PC he encontrado bastante menos movilidad que en este, así como en algún FPS masivo. Una de las gracias es precisamente eso, que es un juego orientado al parkour. Con combinaciones de teclas relativamente sencillas se puede acceder a movimientos muy vistosos y es difícil que el personaje se quede clavado en algún elemento del terreno o que no pueda llegar. El personaje anda, corre, se desliza en distintas direcciones, salta también en distintas direcciones, hace volteretas en distintas situaciones, se desliza y trepa por paredes y obstáculos. Según el arma y las distintas combinaciones de modificaciones del Warframe y se pueden hacer además ataques especiales a partir de esos movimientos, lo que ofrece una amplia variedad de vistoso "postureo guerreril" a lo largo y ancho de los ambientes que el juego ofrece.
Como digo los escenarios son bastante grandes y en algunos casos de vistas majestuosas, así que se puede recorrer mucho terreno. Es cierto que una buena parte son pasillos y que en muchas zonas hay que ir o venir por un camino determinado, pero la variedad de misiones hace que a veces ese punto sea indiferente, porque hay que ir y venir entre las distintas salas y pasillos.
En definitiva, si alguno quiere pasar un buen rato haciendo turismo para frikis amantes de la ciencia ficción viendo parajes alucinantes, muy recomendable.
PS: Si consigo encontrar las capturas de pantalla retomaré esta entrega para ilustrar mejor lo que digo.
lunes, 6 de febrero de 2012
Están ahí fuera...
La misión Kepler descubre regiones anormalmente iluminadas en un planeta extrasolar del tamaño de la Tierra
http://lacienciaysusdemonios.com/2011/12/28/la-mision-kepler-descubre-regiones-anormalmente-iluminadas-en-un-planeta-extrasolar-del-tamano-de-la-tierra/
(Leer hasta el final el artículo)
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domingo, 5 de febrero de 2012
lunes, 22 de agosto de 2011
Super 8
El otro día pude ver Super 8, la nueva peli de Spielberg que no es de Spielberg pero que parece de Spielberg aunque la haya dirigido el tío que hizo Perdidos.
Como resumen me parece suficiente lo que he dicho pero creo que puedo añadir un par de pinceladas.
Para empezar, creo que sé como convencieron a Spielberg para entrar en el proyecto. La película tiene un aire a "The Goonies meet District 9" más el primo de zumosol rabioso de E.T. cruzado cone el humo negro de Perdidos. Por ahí dicen que tiene que ver con "encuentros en la tercera fase" pero no le he encontrado mucho parecido, sinceramente. Aquellos que hayáis visto Taken (también de Spielberg) tal vez tengáis un ligero deja vú muy impreciso también. Seguro que hay más analogías descaradas que se me escapan ahora. Está repleta de guiños entre líneas para los cinéfilos mientras el discurso principal es perfectamente accesible al gran público sin que por ello estos últimos tengan que perder aliciente.
Tiene un toque de situaciones pintorescas de la bucólica america ochentera o tardosetentera con ínfimos intentos de entremeter problemática personal para darle cierto "trasfondo humano". Tiene un intento de darnos un punto de vista inocente y a veces gracioso con los protas infantiles (revival Goonies total, como digo arriba). Tiene un pelín de suspense y escenas de violencia misteriosa (insisto, el humo negro de Perdidos con total descaro) para reforzar el cliché de peli de miedo. Tiene aventuras infantiles como buena peli de verano. Tiene los estereotipos spielberguianos a punta pala. Tiene finalmente una conclusión buenrollista y pueril para que sea "para todos los públicos", supongo.
Con todo ello el resultado está bien logrado estéticamente (no podía ser de otro modo) y es entretenida, con un tempo perfectamente hilado para convertirlo en un muy buen producto de ocio sin otras pretensiones. Recomendable si os gustó Perdidos y no os importa que la reciclen y si sois aficionados a las pelis de alienígenas bonachones de Spielberg. Por cierto, es falso eso que dicen por ahí de que Spielberg ha madurado respecto a sus aliens y ahora son más "siniestros" o no se qué otras chorreces. Es E.T. supervitaminado, en el fondo sigue siendo más blando que la mierda de pavo si lo comparamos con cualesquiera otros alienígenas recientes.
Como resumen me parece suficiente lo que he dicho pero creo que puedo añadir un par de pinceladas.
Para empezar, creo que sé como convencieron a Spielberg para entrar en el proyecto. La película tiene un aire a "The Goonies meet District 9" más el primo de zumosol rabioso de E.T. cruzado cone el humo negro de Perdidos. Por ahí dicen que tiene que ver con "encuentros en la tercera fase" pero no le he encontrado mucho parecido, sinceramente. Aquellos que hayáis visto Taken (también de Spielberg) tal vez tengáis un ligero deja vú muy impreciso también. Seguro que hay más analogías descaradas que se me escapan ahora. Está repleta de guiños entre líneas para los cinéfilos mientras el discurso principal es perfectamente accesible al gran público sin que por ello estos últimos tengan que perder aliciente.
Tiene un toque de situaciones pintorescas de la bucólica america ochentera o tardosetentera con ínfimos intentos de entremeter problemática personal para darle cierto "trasfondo humano". Tiene un intento de darnos un punto de vista inocente y a veces gracioso con los protas infantiles (revival Goonies total, como digo arriba). Tiene un pelín de suspense y escenas de violencia misteriosa (insisto, el humo negro de Perdidos con total descaro) para reforzar el cliché de peli de miedo. Tiene aventuras infantiles como buena peli de verano. Tiene los estereotipos spielberguianos a punta pala. Tiene finalmente una conclusión buenrollista y pueril para que sea "para todos los públicos", supongo.
Con todo ello el resultado está bien logrado estéticamente (no podía ser de otro modo) y es entretenida, con un tempo perfectamente hilado para convertirlo en un muy buen producto de ocio sin otras pretensiones. Recomendable si os gustó Perdidos y no os importa que la reciclen y si sois aficionados a las pelis de alienígenas bonachones de Spielberg. Por cierto, es falso eso que dicen por ahí de que Spielberg ha madurado respecto a sus aliens y ahora son más "siniestros" o no se qué otras chorreces. Es E.T. supervitaminado, en el fondo sigue siendo más blando que la mierda de pavo si lo comparamos con cualesquiera otros alienígenas recientes.
jueves, 7 de abril de 2011
Drones de combate a Fukushima
El MAV T-Hawk (conocido como el barril de cerveza volante por su aspecto) ha sido enviado para ayudar en las labores de rescate de la central nuclear de Fukushima.
viernes, 1 de abril de 2011
El dulce sabor de la vida alienígena.
Un grupo de investigadores ha descubierto trazas de un azúcar elemental en una lejana región de nuestra galaxia. Lo importante de todo esto es que siendo básico para la formación de vida, se pensaba que podía ser escaso. Si se confirma su presencia de forma más extensa, aumentaría las posibilidades de que la vida se desarrolle de forma más vasta y extensa de lo que pensamos.
http://www.astrobio.net/pressrelease/2948/the-sweet-taste-of-alien-life
Ya están aquíii...
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¿Quien dijo que el sotocasco de las servoarmaduras era irreal?
Lo más fuerte es que los que están invirtiendo en ello son precisamente los chicos de DARPA.
http://www.time.com/time/nation/article/0,8599,1841108,00.html
Control de dispositivos por pensamiento... ¡guau!
Transistores de inspiración neuronal.
"Transistores de nanopartículas orgánicas de efecto de campo de memoria". O algo así. Esto parece ser la clave de los nuevos transistores a base de nanopartículas de oro envueltas en pentaceno, que parecen emular la plasticidad de transmisión de las sinapsis neuronales. Si se consigue, los ordenadores podrán conseguir que sus propias transmisiones se optimicen al modo que tienen nuestras propias neuronas, que transmiten impulsos cuya potencia se regula por la frecuencia de los impulsos recibidos. Lo cual, a pesar de parecer simple, nos da una inmensa capacidad de computación como meros entes orgánicos.
http://www.sciencedaily.com/releases/2010/01/100125122101.htm
http://www.sciencedaily.com/releases/2010/01/100125122101.htm
Hidrógeno a partir de agua y sol.
Un equipo de investigadores del MIT está desarrollando su producción por medios microbiológicos:
http://web.mit.edu/newsoffice/2010/belcher-water-0412.html

Básicamente es un emulador de la fotosíntesis que hacen las plantas pero hecho a partir de virus que normalmente atacan a las bacterias. Claro, que eso no tiene nada de básico sino algo bastante concienzudo y complejo. Pero puede ser un primer gran paso en la revolución energética. Hidrógeno a cambio de agua y sol de forma sencilla y muy, muy barata ¿quién dijo que las fuentes alternativas de energía tenían que ser problemáticas?
http://web.mit.edu/newsoffice/2010/belcher-water-0412.html
Básicamente es un emulador de la fotosíntesis que hacen las plantas pero hecho a partir de virus que normalmente atacan a las bacterias. Claro, que eso no tiene nada de básico sino algo bastante concienzudo y complejo. Pero puede ser un primer gran paso en la revolución energética. Hidrógeno a cambio de agua y sol de forma sencilla y muy, muy barata ¿quién dijo que las fuentes alternativas de energía tenían que ser problemáticas?
domingo, 28 de noviembre de 2010
La Nanofábrica
Alpha Centauri de Sid Meier: grandísimo juego de estrategia en ambientación ci-fi,
infravalorado por el mercado, y que sirvió de banco de pruebas para muchos de los cambios que luego alabamos en las sucesivas ediciones del Civilización del mismo desarrollador.
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lunes, 15 de noviembre de 2010
Videojuegos educativos literarios
No hace mucho comentaba desde estas páginas sobre artilugios educativos interactivos futuristas que aparecen en una novela de Neal Stephenson (aquí y aquí).
Cuando hacía esas valoraciones no recordé que no eran del todo originales. Quizás porque siempre detesté el antecedente que conocía y mi mente lo había apartado en el no-recuerdo. Pero ahora que he vuelto a releer "El Juego de Ender" recientemente, me he percatado de que Card ya usaba un videojuego interactivo "formativo": La Bebida del Gigante. Los párrafos que se dedicaban al juego antaño me resultaron nada apetecibles y los leía con -aun más- velocidad y sin prestarles demasiado interés. En la reciente lectura he podido apreciar mejor en qué consistía el juego psicológico del videojuego. Me sigue resultando antipático, aunque me ha servido para descubrir que lo que Stephenson hacía en su Manual no es sino una versión adaptada del susodicho -y desagradable- juego para Ender. En ambos casos el vehículo es una historia de fábula infantil que me repatea los higadillos, tal vez demostrando que escribir para niños es un talento completamente distinto que el talento para escribir para adultos. En ambos casos se pretende una formación del caracter de la criatura, de forma premeditada aunque impredecible en resultados. Determinismo en estado puro y cuestionamiento del mismo. Si es que la ci-fi es filosofía pura, señores.
Cuando hacía esas valoraciones no recordé que no eran del todo originales. Quizás porque siempre detesté el antecedente que conocía y mi mente lo había apartado en el no-recuerdo. Pero ahora que he vuelto a releer "El Juego de Ender" recientemente, me he percatado de que Card ya usaba un videojuego interactivo "formativo": La Bebida del Gigante. Los párrafos que se dedicaban al juego antaño me resultaron nada apetecibles y los leía con -aun más- velocidad y sin prestarles demasiado interés. En la reciente lectura he podido apreciar mejor en qué consistía el juego psicológico del videojuego. Me sigue resultando antipático, aunque me ha servido para descubrir que lo que Stephenson hacía en su Manual no es sino una versión adaptada del susodicho -y desagradable- juego para Ender. En ambos casos el vehículo es una historia de fábula infantil que me repatea los higadillos, tal vez demostrando que escribir para niños es un talento completamente distinto que el talento para escribir para adultos. En ambos casos se pretende una formación del caracter de la criatura, de forma premeditada aunque impredecible en resultados. Determinismo en estado puro y cuestionamiento del mismo. Si es que la ci-fi es filosofía pura, señores.
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lunes, 8 de noviembre de 2010
"La Vieja Guardia" de John Scalzi
En general se lee rapidito porque es de lectura sencilla. Lo facilita que el tipo maneja bien la ironía con intención humorística y eso le da cierto empuje a continuar leyendo. Sus diálogos también son fluidos (sospecho que puede haber trabajado como guionista o al menos haberse formado en ello o simplemente tiene ese don).

Está dividido en tres partes. La primera parte es amena e incluso interesante: un tour de introducción a un nuevo universo que a pesar de chuparse 100 páginas consigue mantener el ritmo. La segunda es un peñazo insufrible, inconexo, típica americanada ombliguista/imperialista en la que me llegué a plantear dejar de leerlo. Es una parodia de sí misma, sí, seguro. En la tercera remonta de nuevo con algunas ideas nuevas y retoma el pulso del hilo argumental, reflotando la novela y llegando a un final de entretenimiento digno.
La trama tiene un par de elementos muy originales, que hacen que el libro en general se salve como entretenimiento. No quiero desvelar ningún spoiler. Aunque buena parte de esa originalidad se debe a que está claro que el autor no tiene ni puta idea de lo que está hablando en algunas partes. Ha oído campanas y se ha inventado el resto. Demasiado. Al menos, en cuanto a biología en general, medicina regenerativa y a neurociencia en particular. Esto lo coloca más en el campo de la fantasía-ficción que en la ciencia ficción. Una vez traguemos con esos detallitos, pues a disfrutar. Roba unas cuantas ideas de aquí y de allá aunque por el tratamiento que les da deja claro que ni domina los conceptos ni le importa. De hecho más adelante reconoce que ha tomado la idea central de obras de su amigo Nick Sagan. Lo compensa poniéndole su apellido a una personaje importante.
Del resto de especulación científica tampoco se mete en berenjenales y no se preocupa en ser muy técnico, pero de esas partes no entiendo y no criticaré por tanto.
Hace un tímido intento de plantear una crítica a los sistemas sociales que controlan a la población mediante el control de la información, pero en esta novela no va más allá de perfilar la situación. Ya tendrá tiempo en la saga.
Otra cuestión es que este tipo debió de tirarse de los pelos cuando vió Avatar, porque le roban algunos conceptos gordos. A manos llenas. Y no creo que le hayan dado derechos de autor. Total de azul pitufo a verde menta hay una diferencia ¿no? Pero tampoco se puede quejar mucho porque en los agradecimientos él mismo reconoce lo que es evidente: que su libro debe mucho a "Tropas del Espacio" de Heinlein. Algo así como un "yo TdE lo habría escrito así de ser Heinlein", supongo.
Con todo esto Scalzi consiguió un Campbell y una nominación a los Hugo, que ya es mucho más de lo que muchos mortales logrará. Imagino que los puntos positivos que lo llevaron a lograrlo fue el estilo literario distendido que usa y esas ideas originales que comento, pero lo que le impidió llegar a más fue la ausencia de un sustento más hard para sus postulados fantasiosos y un poquito de racismo/clasismo mal disimulado.
Como dijo alguien... una novela para no calentarse la cabeza.
Está dividido en tres partes. La primera parte es amena e incluso interesante: un tour de introducción a un nuevo universo que a pesar de chuparse 100 páginas consigue mantener el ritmo. La segunda es un peñazo insufrible, inconexo, típica americanada ombliguista/imperialista en la que me llegué a plantear dejar de leerlo. Es una parodia de sí misma, sí, seguro. En la tercera remonta de nuevo con algunas ideas nuevas y retoma el pulso del hilo argumental, reflotando la novela y llegando a un final de entretenimiento digno.
La trama tiene un par de elementos muy originales, que hacen que el libro en general se salve como entretenimiento. No quiero desvelar ningún spoiler. Aunque buena parte de esa originalidad se debe a que está claro que el autor no tiene ni puta idea de lo que está hablando en algunas partes. Ha oído campanas y se ha inventado el resto. Demasiado. Al menos, en cuanto a biología en general, medicina regenerativa y a neurociencia en particular. Esto lo coloca más en el campo de la fantasía-ficción que en la ciencia ficción. Una vez traguemos con esos detallitos, pues a disfrutar. Roba unas cuantas ideas de aquí y de allá aunque por el tratamiento que les da deja claro que ni domina los conceptos ni le importa. De hecho más adelante reconoce que ha tomado la idea central de obras de su amigo Nick Sagan. Lo compensa poniéndole su apellido a una personaje importante.
Del resto de especulación científica tampoco se mete en berenjenales y no se preocupa en ser muy técnico, pero de esas partes no entiendo y no criticaré por tanto.
Hace un tímido intento de plantear una crítica a los sistemas sociales que controlan a la población mediante el control de la información, pero en esta novela no va más allá de perfilar la situación. Ya tendrá tiempo en la saga.
Otra cuestión es que este tipo debió de tirarse de los pelos cuando vió Avatar, porque le roban algunos conceptos gordos. A manos llenas. Y no creo que le hayan dado derechos de autor. Total de azul pitufo a verde menta hay una diferencia ¿no? Pero tampoco se puede quejar mucho porque en los agradecimientos él mismo reconoce lo que es evidente: que su libro debe mucho a "Tropas del Espacio" de Heinlein. Algo así como un "yo TdE lo habría escrito así de ser Heinlein", supongo.
Con todo esto Scalzi consiguió un Campbell y una nominación a los Hugo, que ya es mucho más de lo que muchos mortales logrará. Imagino que los puntos positivos que lo llevaron a lograrlo fue el estilo literario distendido que usa y esas ideas originales que comento, pero lo que le impidió llegar a más fue la ausencia de un sustento más hard para sus postulados fantasiosos y un poquito de racismo/clasismo mal disimulado.
Como dijo alguien... una novela para no calentarse la cabeza.
viernes, 5 de noviembre de 2010
¿Con cuantos niños de 5 años podrías en una pelea?
Tal vez alguien puede que se halla fijado alguna vez en el banner de la columna de la derecha donde se desafía a ver cuantos niños de 5 años se pueden vencer en un combate cuerpo a cuerpo. O tal vez no.
A alguien puede parecerle algo gratuito e innecesario este tipo de test. A alguien incluso puede parecerle algo insensible o cruel. Ese alguien seguro que no ha leído "La Sombra de Ender". Escalofriante e instructivo sobre como una turba de niños podría acabar con presas mayores. El secreto está en la masa, ya lo hemos dicho muchas veces.
?
A alguien puede parecerle algo gratuito e innecesario este tipo de test. A alguien incluso puede parecerle algo insensible o cruel. Ese alguien seguro que no ha leído "La Sombra de Ender". Escalofriante e instructivo sobre como una turba de niños podría acabar con presas mayores. El secreto está en la masa, ya lo hemos dicho muchas veces.
?
Nota a Joe: el psicópata al que te referías no es Ender, es Bean.
jueves, 14 de octubre de 2010
Visión digitalizada de Rama de Arthur C. Clarke
Se podían haber tocado el pito en vez de reventar el Miserere Deus con la versioncita tecno, pero por lo demás alucinante ;-)
lunes, 27 de septiembre de 2010
Microraptor gui
He empezado a ver Primeval, una cosa llevó a la otra, salté de un enlace a otro y me encontré con el simpático Microraptor gui en esta página, un dromaeosáurido cuadrialadao. ¡Y pensariais que los cuadrúmanos de McMaster Bujold eran raros!
viernes, 24 de septiembre de 2010
sábado, 11 de septiembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
Manual Ilustrado para Jovencitas (II)
Ya hice algunos comentarios sobre la novela conforme se me iban ocurriendo al leerla.
Ahora que la he terminado añadiré algunas otras cuestiones que quedaron pendientes o se me han ido ocurriendo al seguir con la trama.

Stephenson se me antoja un friki de la historia como nosotros. Sus novelas están repletas de referencias, cuando no adaptaciones de hechos históricos a una ambientación futurista. Es un recurso muy viejo de la narrativa ci-fi, pero no por ello menos eficaz cuando se hace bien. Al final parece que todo el mundo hace novela pseudohistórica -tan de moda hoy en día- de un modo u otro. Me percaté de esto leyendo la saga de Gor hace muchísimos años y desde entonces me ha parecido un instrumento muy socorrido en ci-fi a la par que insufrible en otros campos. Aquí el autor consigue hacer guiños que adulan la culturilla del lector y además obtiene hechos humanamente creíbles por si mismos, dado que realmente ocurrieron entre las personas de un cierto momento.

¿Imagen de neovictoriana cyberpunk?
No, no voy a desvelar en qué consisten esos guiños, aunque en cuanto uno empieza a leer donde transcurren los hechos puede adivinar claramente el periodo histórico que emula. También utiliza terminología clásica para definir elementos del futuro, como cuando se refiere a los hoplitas como los efectivos de infantería pesada del futuro. Todos los frikis tenemos la imagen de un "mecha" en la cabeza que encaje con la descripción que nos da, pero en ningún momento lo llama así, ni siquiera creo que hable de servoarmaduras de combate ni exoesqueletos de batalla. Pero llegado el momento los usa y los describe desde un punto de vista muy interesante. Aprovecha así el imaginario colectivo y deja que nuestra propia mente rellene el hueco: magistral. Como esa filigrana, hay un montón más en el libro que lo hacen recomendable y entretenido.
Ahora bien, sigue sin convencerme su ritmo, al igual que en SnowCrash. No sabría decir con claridad cuando se producen las transiciones -posiblemente influya el estar redactado con estructura de best-seller con alternancia entre historias paralelas confluyentes- entre la presentación y el nudo. Es todo como una vertiginosa carrera de fondo por montar la escena, un apasionante aporte de datos que construye un intrincado mundo con sus conspiraciones e intrigas, que de repente, se transforma en un desenlace demasiado súbito.
Ojo, que es admirable el trabajo de ambientación que realiza. Plantear todo un mundo, tan complejo y con tanta minuciosidad, y en el que la tecnología puntera tiene una honda repercusión socioeconómica, requiere de muchas explicaciones que a su vez exigen un alto grado de maestría literaria para poder condensarlo en una sola novela. De hecho, pienso que ese es a la vez el mérito y el problema. Casi toda la extensión de sus libros los necesita para introducirnos en el ambiente que recrea y que servirá para dar sentido a la trama, pero la trama de por sí no es el elemento más significativo de la novela, paradójicamente. En parte la propia ambientación es como un personaje principal más.
Así, si lo que queremos es hacer un viaje por un futuro ¿probable? y ligeramente distópico, a la par que muy ingenioso, las novelas de Stephenson son estupendas: pintorescas, ilustrativas, ricas en conceptos interesantes sobre los que reflexionar y divertidas por todo ello. Pero si queremos que sea la trama la que nos entretenga, nos dejará un sabor agridulce. En Stephenson es como si el argumento sirviese de eje para exponer sus floridos mundos, son como cuentos extensos. Lo cual, insisto, no es nada malo.
Ni siquiera la separación forzada que realiza dividiéndo el libro en dos partes me convence, puesto que refleja más una necesidad estilística para marcar el paso de un lapso prolongado de tiempo en la propia historia que una cambio real de fase de desarrollo.
Así nos volvemos a encontrar que la historia se completa en unas últimas páginas, a mi gusto escuetas y casi de corrido. Esto, en una novela tan plagada de matices y detalles -solo de lejos he comentado mas que algunos niveles de su complejidad- es un tanto frustrante por quedar inconclusos muchos flecos. Básicamente acabas diciendo "Quiero más".
Por otra parte, y para terminar siendo positivo, la novela vuelve a estar plagada de personajes secundarios carismáticos: el Doctor X, el condestable Moore, el Magistrado, etc... que me vuelven a resultar casi más interesantes que los protagonistas. John Percival Hackworth tiene su puntito, pero no logra transmitir la personalidad de su antagonista ni el encanto del condestable. Nell simplemente no conecta conmigo. Con Cari Hollywood hace una oportuna reestructuración del personaje a media novela, un vuelco oportuno que lo rescatará como individuo interesante. Me ha recordado a los giros de punto de vista que el "maldito vago gordo cabrón" hace por ejemplo con Jaime Lannister aunque menos dramático -simplemente cobra un protagonismo insospechado. Quiero hipotetizar que ese peso final tal vez estuviese planeado para Hackworth, pero en un momento se hacía incompatible con su propia evolución y por eso el relevo de protagonismo. En conjunto unos personajes creíbles y simpáticos.
Sin olvidar que los grandes protagonistas son la idea de la de la educación, como decía en la anterior entrega, y la nanotecnología en sí. Porque La Era del Diamante se convierte en un ameno manual introductorio a los conceptos básicos de esta disciplina del futuro. Divertido y educativo, como un juguete Comanci.
PS.- El colmo del frikismo: leer un libro que versa sobre otro libro de tecnología puntera en un lector de libros-e de última generación. Le da un "je ne sais quoi" :P
Ahora que la he terminado añadiré algunas otras cuestiones que quedaron pendientes o se me han ido ocurriendo al seguir con la trama.
Stephenson se me antoja un friki de la historia como nosotros. Sus novelas están repletas de referencias, cuando no adaptaciones de hechos históricos a una ambientación futurista. Es un recurso muy viejo de la narrativa ci-fi, pero no por ello menos eficaz cuando se hace bien. Al final parece que todo el mundo hace novela pseudohistórica -tan de moda hoy en día- de un modo u otro. Me percaté de esto leyendo la saga de Gor hace muchísimos años y desde entonces me ha parecido un instrumento muy socorrido en ci-fi a la par que insufrible en otros campos. Aquí el autor consigue hacer guiños que adulan la culturilla del lector y además obtiene hechos humanamente creíbles por si mismos, dado que realmente ocurrieron entre las personas de un cierto momento.
¿Imagen de neovictoriana cyberpunk?
No, no voy a desvelar en qué consisten esos guiños, aunque en cuanto uno empieza a leer donde transcurren los hechos puede adivinar claramente el periodo histórico que emula. También utiliza terminología clásica para definir elementos del futuro, como cuando se refiere a los hoplitas como los efectivos de infantería pesada del futuro. Todos los frikis tenemos la imagen de un "mecha" en la cabeza que encaje con la descripción que nos da, pero en ningún momento lo llama así, ni siquiera creo que hable de servoarmaduras de combate ni exoesqueletos de batalla. Pero llegado el momento los usa y los describe desde un punto de vista muy interesante. Aprovecha así el imaginario colectivo y deja que nuestra propia mente rellene el hueco: magistral. Como esa filigrana, hay un montón más en el libro que lo hacen recomendable y entretenido.
Ahora bien, sigue sin convencerme su ritmo, al igual que en SnowCrash. No sabría decir con claridad cuando se producen las transiciones -posiblemente influya el estar redactado con estructura de best-seller con alternancia entre historias paralelas confluyentes- entre la presentación y el nudo. Es todo como una vertiginosa carrera de fondo por montar la escena, un apasionante aporte de datos que construye un intrincado mundo con sus conspiraciones e intrigas, que de repente, se transforma en un desenlace demasiado súbito.
Ojo, que es admirable el trabajo de ambientación que realiza. Plantear todo un mundo, tan complejo y con tanta minuciosidad, y en el que la tecnología puntera tiene una honda repercusión socioeconómica, requiere de muchas explicaciones que a su vez exigen un alto grado de maestría literaria para poder condensarlo en una sola novela. De hecho, pienso que ese es a la vez el mérito y el problema. Casi toda la extensión de sus libros los necesita para introducirnos en el ambiente que recrea y que servirá para dar sentido a la trama, pero la trama de por sí no es el elemento más significativo de la novela, paradójicamente. En parte la propia ambientación es como un personaje principal más.
Así, si lo que queremos es hacer un viaje por un futuro ¿probable? y ligeramente distópico, a la par que muy ingenioso, las novelas de Stephenson son estupendas: pintorescas, ilustrativas, ricas en conceptos interesantes sobre los que reflexionar y divertidas por todo ello. Pero si queremos que sea la trama la que nos entretenga, nos dejará un sabor agridulce. En Stephenson es como si el argumento sirviese de eje para exponer sus floridos mundos, son como cuentos extensos. Lo cual, insisto, no es nada malo.
Ni siquiera la separación forzada que realiza dividiéndo el libro en dos partes me convence, puesto que refleja más una necesidad estilística para marcar el paso de un lapso prolongado de tiempo en la propia historia que una cambio real de fase de desarrollo.
Así nos volvemos a encontrar que la historia se completa en unas últimas páginas, a mi gusto escuetas y casi de corrido. Esto, en una novela tan plagada de matices y detalles -solo de lejos he comentado mas que algunos niveles de su complejidad- es un tanto frustrante por quedar inconclusos muchos flecos. Básicamente acabas diciendo "Quiero más".
Por otra parte, y para terminar siendo positivo, la novela vuelve a estar plagada de personajes secundarios carismáticos: el Doctor X, el condestable Moore, el Magistrado, etc... que me vuelven a resultar casi más interesantes que los protagonistas. John Percival Hackworth tiene su puntito, pero no logra transmitir la personalidad de su antagonista ni el encanto del condestable. Nell simplemente no conecta conmigo. Con Cari Hollywood hace una oportuna reestructuración del personaje a media novela, un vuelco oportuno que lo rescatará como individuo interesante. Me ha recordado a los giros de punto de vista que el "maldito vago gordo cabrón" hace por ejemplo con Jaime Lannister aunque menos dramático -simplemente cobra un protagonismo insospechado. Quiero hipotetizar que ese peso final tal vez estuviese planeado para Hackworth, pero en un momento se hacía incompatible con su propia evolución y por eso el relevo de protagonismo. En conjunto unos personajes creíbles y simpáticos.
Sin olvidar que los grandes protagonistas son la idea de la de la educación, como decía en la anterior entrega, y la nanotecnología en sí. Porque La Era del Diamante se convierte en un ameno manual introductorio a los conceptos básicos de esta disciplina del futuro. Divertido y educativo, como un juguete Comanci.
PS.- El colmo del frikismo: leer un libro que versa sobre otro libro de tecnología puntera en un lector de libros-e de última generación. Le da un "je ne sais quoi" :P
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