Todos somos conscientes de la fascinación que el planeta rojo ejerce sobre los humanos, muy probablemente sólo ha superado por la Luna en nuestro imaginario colectivo. Al igual que el viaje tripulado a la Luna un viaje tripulado a Marte sería un hito importantísimo en nuestra historia.
También somos conscientes de que los costes de ése viaje son lo que está retrasando su consecución. Así un par de mentes pensantes [Schulze-Makuch y Davies] se les ha ocurrido una fantástica idea para reducir costes de la misión: que sea un viaje sólo de ida.
Lo mismo ahora ya alguien se lo está pensando dos veces. La idea de los científicos es enviar dos naves con dos personas cada una, su misión consitirá en crear una base que sirva en el futuro para albergar a más colonos, ambos indican que son conscientes de que la resistencia a una misión de este tipo a nivel social y político puede ser grande pero también insisten en que la especie humana debe empezar a pensar en establecerse fuera de nuestro planeta.
Para los que no se atrevan a esta misión pero quieran sentir las mismas sensaciones de confinamiento que los posibles astronautas la ESA ha organizado el programa Mars500. Lamentablemente se nos ha pasado el plazo para apuntarse, así que parece que sólo nos queda la opción del viaje real.