domingo, 29 de abril de 2012

Attack the block

Aprovechando el mal tiempo de este fin de semana he pasado un buen rato viendo esta película. El planteamiento incial de la misma es bastante sencillo, una chica va andando por una calle de Londres en un barrio medio-bajo cuando la asaltan un grupo de delincuentes juveniles, después de amenazarla y desvalijarla la dejan marchar pero al rato son ellos los que se topan con algo inesperado.

A partir de este momento los problemas de la banda no dejan de crecer, los persigue la policía, se meten en líos con un traficante local y, para minimizar todos estos problemas, unos seres extraterrestres empiezan a perseguirlos.

Con este planteamiento y un desarrollo aceptable de la historia es normal que consiguiense un par de premios el año pasado (Sitges y BAFTA) además los actores están aceptables (incluso mejor que algunos consagrados) y es capaz de mantener el ritmo (a veces de forma algo artificial), pero al menos es entretenida.

Por otro lado tiene muchos de los defectos de las películas con poco presupuesto, se rueda en entornos cerrados (hay una serie de pequeñas escenas dentro de un contenedor de basura), se echa de menos un poco más de trabajo en el guión y los bichos... bueno, a los bichos hay que mirarlos con buenos ojos.

De todas formas como os decía es una fantástica forma de pasar hora y media de un día como el de hoy.

martes, 24 de abril de 2012

Simpsons Game Of Thrones Opening

Si os gusta la serie ya conoceréis que a Matt Groening le gusta incluir de vez en cuando presentaciones 'especiales' para sus capítulos. En esta temporada nos han sorprendido con este opening imitando al de la serie GoT. Aunque ya tiene un tiempo no me resisto a compartirlo con vosotros.


lunes, 23 de abril de 2012

Deliver me to hell

Siguiendo la estela de las últimas producciones de zombies nos llega esta pequeña aventura interactiva alojada en YouTube, vale que los actores no lo hacen especialmente bien y el guión no es nada del otro mundo, pero el género tampoco es que se caracterice (excepto tal vez TWD) por textos extremadamente currados

De todas formas lo realmente interesante de estos vídeos es que cada pocos minutos tenemos que tomar una decisión sobre los próximos pasos que darán los sufridos protagonistas de la aventura.

Zombies, destrucción y un pobre hombre tratando de cumplir con su trabajo son los ingredientes con los que se construye la trama. Disfrutadla un rato.

domingo, 22 de abril de 2012

Map of the Dead

Gracias a nuestro colaborador Alvarf os traemos una de ésas maravillas que de vez en cuando te topas en internet. Pues sí, Map of the Dead es una página de supervivencia después de una catástrofe zombie. Sobre un mapa marca todos ésos lugares que te interesarían si todos sus vecinos deambularan por las calles convertidos en no-muertos: hospitales, centros comerciales, farmacias, armerías, centros militares. Basado en Google Maps simplemente tenemos que introducir una dirección en la barra de búsqueda para que nos de información detallada. Además tiene la opción de permitirle acceder a tu ubicación actual y directamente te enseña el mapa con los recursos que tienes alrededor.

El mapa tiene un interfaz tan cuidado que evidentemente se trata de un trabajo profesional y parece que va a ser la base de un próximo juego multijugador para iOS, estaremos atentos para informaros de lo que nos enteremos.

martes, 27 de marzo de 2012

Adel, ese friki


http://www.heroeslocales.com/bunsen/2012/03/26/674/

http://www.heroeslocales.com/bunsen/comics/2012-03-26-674.jpg

miércoles, 21 de marzo de 2012

Friedrich der Grosse (y II).


Tras un comienzo de campaña titubeante, en el que sufre una dura derrota en Kolín que lo obliga a replegarse, Federico el Grande ve como su territorio es invadido desde tres frentes distintos. Franceses desde el oeste, austríacos desde el sur y rusos desde el este, lanzan sus ejércitos contra Prusia. El monarca alemán soporta una clara inferioridad numérica, pero opta por una estrategia activa y directa, saliendo al paso de cada uno de los ejércitos enemigos, con rápidos movimientos internos, y destruyéndolos uno a uno por separado, dejando para la historia una campaña brillante y alguna batalla digna de estudio.

El 5 de noviembre de 1757 el rey prusiano desplaza su ejército hacia la población de Rossbach, en Silesia, donde se planta ante el ejército franco-imperial que pretendía reconquistar el territorio. Los aliados doblaban en número a los prusianos e iniciaron el ataque intentando realizar un movimiento de flanqueo alrededor de unas colinas, en lugar de un ataque frontal. La lentitud del avance aliado, la rapidez en la toma de decisiones por parte del general prusiano y la rápida capacidad de maniobra de sus tropas, fueron decisivas. Federico II ordenó replegarse a sus tropas de forma paralela al avance enemigo y tomar posiciones en las colinas, desde donde lanzó un contundente ataque que destrozó al ejército aliado mal desplegado. Los prusianos sufrieron quinientas bajas, franceses e imperiales perdieron unos diez mil hombres entre muertos y heridos.


Neutralizado este frente, en pleno invierno, y tan sólo un mes después de Rossbach, Federico el Grande dirige su ejército contra el grueso del ejército imperial, acantonado cerca de Leuthen, en Silesia. Los austríacos sitúan sus tropas en dos líneas, protegiendo su flanco izquierdo con unas colinas. El rey prusiano ordena a una pequeña parte de su ejército que se despliegue de forma paralela a los austríacos, aprovechando el terreno abrupto y la niebla para ocultar su número y lanzando un pequeño avance hacia el ala derecha enemiga, a donde se desplaza entonces la mayor parte de la caballería austríaca. Entre tanto, demostrando otra vez la superioridad prusiana en orden de marcha, el grueso del ejército de Federico II realiza una maniobra de flanqueo oculta por las colinas, apareciendo de forma sorpresiva entre ellas y desplegado en orden de batalla perpendicular al ala izquierda austríaca. Aunque el general austríaco intentó replegar sus líneas, el decidido ataque prusiano en orden oblicuo desbarató sus movimientos y su ejército se descompuso. Federico el Grande dio un día de descanso a sus tropas y luego comenzó una concienzuda persecución de los dispersos restos del ejército enemigo explotando al máximo su victoria. Los prusianos tuvieron unas 5000 bajas, mientras que los imperiales tuvieron unas 30000 entre muertos, heridos y prisioneros. Napoleón, un gran admirador y estudioso de Federico el Grande, dijo de la batalla de Leuthen que era una obra maestra de movimientos, maniobras y resolución.


Tras sus éxitos contra franceses y austríacos, aún quedaba el problema del avance ruso por el este, el cual se solventaría en el verano de 1758, con la victoria prusiana en Zondorf, en Polonia occidental. En apenas seis meses, Federico el Grande consiguió tres victorias sobre ejércitos aliados enemigos, en tres frentes distintos, todas ellas en inferioridad numérica, resolviendo alguna de forma brillante con reducidas bajas. Aunque estas victorias no zanjaron la guerra de forma inmediata, sumadas a otras posteriores, permitieron a Prusia mantenerse en la desigual lucha. Si bien Federico II sufrió también alguna dolorosa derrota, como la de Kunersdorf, supo siempre recobrarse con rapidez de las adversidades inspirando una mezcla de temor y respeto en sus adversarios. Esto último fue determinante para la retirada rusa del conflicto.

En enero de 1762 Rusia ocupaba Prusia Oriental, incluyendo Berlín,  y amenazaba con continuar su avance hacia el oeste, de forma coordinada con los austríacos. Tras varios años de conflicto Prusia estaba extenuada económica y militarmente, sin embargo, ocurrió lo que dio en llamarse  el “Milagro de la Casa de Brandemburgo”: la muerte, a los cincuenta y dos años, por enfermedad, de la zarina Isabel I de Rusia. Su sucesor, Pedro III, era un germanófilo admirador de Federico II que no tardó mucho en negociar el fin de las hostilidades con el monarca prusiano, cuando éste más lo necesitaba.

Entre tanto, franceses y británicos habían estado varios años repartiéndose estopa por medio mundo, desde la India a Norteamérica, donde tras algunas derrotas iniciales los británicos consiguieron imponerse con la conquista final de Pondicherry y Quebec, respectivamente. En Europa, tropas anglo-hannoverianas vencieron también a los franceses, lo que sumado a la retirada rusa, abría la posibilidad de un contraataque prusiano en todo el frente oeste. Ante el riesgo de verse atacados en su propio territorio, franceses y austríacos capitularon. Los Tratados de París y Hubertusburgo, de 1763, ponían fin a la Guerra de los Siete Años, donde la mayor parte de la factura la pagaría Francia, dejando en manos de los ingleses importantes territorios como Canadá, Senegal y la mayoría de sus dominios indios. Prusia, por su parte, consigue mantener el control sobre la deseada Silesia y se ve reconocida ya como potencia europea, apenas sesenta años después de haber nacido como reino.


A partir de este momento, Federico el Grande optó en el plano internacional por una política más conservadora que afianzara su situación y permitiera recuperarse a su país de tantos años de guerra. De este modo, concertó en 1772 con Austria y Prusia el Primer reparto de Polonia, que supuso el desmembramiento de la República de las Dos Naciones. El rey prusiano hizo realidad su sueño de unir territorialmente Prusia Oriental y Brandeburgo sin tener que pegar un solo tiro. Sin embargo, pese a los acuerdos en el este, Austria seguía siendo el gran enemigo prusiano, principalmente por la amenaza que para ella suponía la preeminencia prusiana sobre los estados alemanes. Así, una crisis sucesoria en Baviera provocó una nueva guerra austro-prusiana entre 1778 y 1779, pero las potencias europeas no tenían las mismas ganas de guerrear que unas décadas antes, por lo que el conflicto, que fue apodado guerra de la patata, se limitó a escaramuzas para cortarse los suministros y muchos movimientos diplomáticos con mediación francesa y rusa, finalizando con acuerdos y compensaciones de consenso.


En 1786 fallecía Federico II el Grande, sin descendencia. Fue sucedido por su sobrino Federico Guillermo II quien durante su breve reinado consiguió dejar al estado en bancarrota y desatender al ejército de forma alarmante, algo que pagarían caro los prusianos cuando Napoleón Bonaparte se hizo con el trono francés unos años más tarde.