viernes, 12 de noviembre de 2010

¿Dónde esta Raddu?


Bueno chicos, para la partida de esta semana os propongo un pequeño juego chiripitiflautico:

¿Donde esta Raddu?


En cierto momento teneis acceso al mapa que el Embajador Siassara esta manejando en la zona actual para orientarse, lo cual hace que os asalte una pequeña pero acuciante duda... ¿Dónde carajo estais?


Para los que devuelvan el mapa con una marca correcta con la situacion exacta del grupo habra una chiripitiflautica recompensa.


Aquellos que, ademas, logren ya sea por intuicion o suerte acertar y colocar el wally en la ubicacion actual de Raddu nan Addur, obtendran una recompensa mas chiripitiflautica aun si cabe.


Espero que la perspectiva de nuevas posibilidades en las que gastar la ingente cantidad de puntos de experiencia que os esperan por repartir esta semana os estimule. Y tambien que me de tiempo a colgar el primer episodio de Las Cronicas de Raddu (ninguna conexion con Las Cronicas de Riddick)


=^.^=

lunes, 8 de noviembre de 2010

"La Vieja Guardia" de John Scalzi

En general se lee rapidito porque es de lectura sencilla. Lo facilita que el tipo maneja bien la ironía con intención humorística y eso le da cierto empuje a continuar leyendo. Sus diálogos también son fluidos (sospecho que puede haber trabajado como guionista o al menos haberse formado en ello o simplemente tiene ese don).

Está dividido en tres partes. La primera parte es amena e incluso interesante: un tour de introducción a un nuevo universo que a pesar de chuparse 100 páginas consigue mantener el ritmo. La segunda es un peñazo insufrible, inconexo, típica americanada ombliguista/imperialista en la que me llegué a plantear dejar de leerlo. Es una parodia de sí misma, sí, seguro. En la tercera remonta de nuevo con algunas ideas nuevas y retoma el pulso del hilo argumental, reflotando la novela y llegando a un final de entretenimiento digno.

La trama tiene un par de elementos muy originales, que hacen que el libro en general se salve como entretenimiento. No quiero desvelar ningún spoiler. Aunque buena parte de esa originalidad se debe a que está claro que el autor no tiene ni puta idea de lo que está hablando en algunas partes. Ha oído campanas y se ha inventado el resto. Demasiado. Al menos, en cuanto a biología en general, medicina regenerativa y a neurociencia en particular. Esto lo coloca más en el campo de la fantasía-ficción que en la ciencia ficción. Una vez traguemos con esos detallitos, pues a disfrutar. Roba unas cuantas ideas de aquí y de allá aunque por el tratamiento que les da deja claro que ni domina los conceptos ni le importa. De hecho más adelante reconoce que ha tomado la idea central de obras de su amigo Nick Sagan. Lo compensa poniéndole su apellido a una personaje importante.
Del resto de especulación científica tampoco se mete en berenjenales y no se preocupa en ser muy técnico, pero de esas partes no entiendo y no criticaré por tanto.

Hace un tímido intento de plantear una crítica a los sistemas sociales que controlan a la población mediante el control de la información, pero en esta novela no va más allá de perfilar la situación. Ya tendrá tiempo en la saga.

Otra cuestión es que este tipo debió de tirarse de los pelos cuando vió Avatar, porque le roban algunos conceptos gordos. A manos llenas. Y no creo que le hayan dado derechos de autor. Total de azul pitufo a verde menta hay una diferencia ¿no? Pero tampoco se puede quejar mucho porque en los agradecimientos él mismo reconoce lo que es evidente: que su libro debe mucho a "Tropas del Espacio" de Heinlein. Algo así como un "yo TdE lo habría escrito así de ser Heinlein", supongo.

Con todo esto Scalzi consiguió un Campbell y una nominación a los Hugo, que ya es mucho más de lo que muchos mortales logrará. Imagino que los puntos positivos que lo llevaron a lograrlo fue el estilo literario distendido que usa y esas ideas originales que comento, pero lo que le impidió llegar a más fue la ausencia de un sustento más hard para sus postulados fantasiosos y un poquito de racismo/clasismo mal disimulado.

Como dijo alguien... una novela para no calentarse la cabeza.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Secadero doméstico

Cagadero ecológico

viernes, 5 de noviembre de 2010

¿Con cuantos niños de 5 años podrías en una pelea?

Tal vez alguien puede que se halla fijado alguna vez en el banner de la columna de la derecha donde se desafía a ver cuantos niños de 5 años se pueden vencer en un combate cuerpo a cuerpo. O tal vez no.
A alguien puede parecerle algo gratuito e innecesario este tipo de test. A alguien incluso puede parecerle algo insensible o cruel. Ese alguien seguro que no ha leído "La Sombra de Ender". Escalofriante e instructivo sobre como una turba de niños podría acabar con presas mayores. El secreto está en la masa, ya lo hemos dicho muchas veces.

?



Nota a Joe: el psicópata al que te referías no es Ender, es Bean.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Grandes en Bulgaria y alrededores, durante el siglo IX.

En al año 867 Basilio I el Grande instaura una nueva dinastía en el trono del Imperio Bizantino, la cual será conocida como Macedónica y perdurará casi dos siglos. La estabilidad que Basilio trajo a Bizancio contrasta con su turbulento ascenso al poder. Pasó su niñez como cautivo de los búlgaros y tras escapar consiguió hacerse un hueco en los círculos de poder bizantinos, prestando servicio a personajes influyentes. Se casó con la amante del emperador Miguel III el Beodo, obteniendo el favor de éste, quien lo utilizó para eliminar a sus adversarios políticos y, dicen las malas lenguas, endilgarle como heredero al hijo ilegítimo que tuvo con aquella. Basilio fue nombrado césar y un año después asesinó al emperador ciñéndose la corona.

Pese a disfrutar de una vida disoluta similar a la de su antecesor, Basilio demostró ser un magnífico gobernante. En política interior realizó una profunda reforma legislativa y fiscal. En política exterior obtuvo sus principales logros, consiguiendo diversas victorias en territorio italiano e imponiendo su control político sobre toda la península, lo que le dio a su vez el dominio sobre el Adriático. En materia eclesiástica, luchó activamente contra los herejes bogomilos y mantuvo una política prudente y de entendimiento con Roma, beneficiándose de la cristianización de los pueblos eslavos realizada por misioneros cristianos como Cirilo y Metodio, impulsores del alfabeto cirílico al realizar traducciones al eslavo de las Santas Escrituras, para disgusto del Papado.

Poco antes de que Basilio falleciera, nacía en el país vecino quien asumiría por primera vez el título de Emperador de Bulgaria, Simeón I el Grande. El padre de Simeón, Boris I, impuso la unificación religiosa en el reino cristianizando a búlgaros y eslavos, que tuvieron que abandonar sus cultos paganos. Alcanzando la vejez, Boris se retiró a un monasterio y cedió el trono a su primogénito Vladimir. El hermano mayor de Simeón impuso una política religiosa contraria a la de su padre, imponiendo nuevamente el paganismo. Boris, que fue santificado años después, abandonó su retiro monacal, ordenó apresar y cegar a su hijo Vladimir, y colocó en el trono a Simeón, quien reconduzco el país al cristianismo.

El reinado de Simeón coincide con el del emperador León VI el Sabio, sucesor de Basilio I, quien no heredó las habilidades estratégicas de su antecesor y sufrió derrotas militares en todas sus fronteras. Una disputa comercial inicia el conflicto búlgaro-bizantino de esta época, ocupando las tropas de Simeón Tracia y Macedonia. León VI, con sus ejércitos derrotados u ocupados en frenar el avance árabe en Anatolia, cierra un acuerdo con los magiares, quienes invaden Bulgaria desde el norte, forzando a Simeón a replegarse y pactar un débil armisticio con Bizancio. El rey búlgaro ya tenía en el punto de mira Constantinopla, ciudad cuya conquista persiguió durante toda su vida, pero decide dirigirse al norte para ajustar cuentas con los magiares.

Simeón de Bulgaria pacta con los pechenegos una invasión conjunta de territorio magiar y pide a su padre Boris I que abandone el soso monasterio para echarle una mano contra estos duros adversarios. Tras sangrientos enfrentamientos, los magiares fueron vencidos y expulsados hacia Panonia, donde años después fundarían el nuevo reino de Hungría.

Solucionados sus problemas en el norte, Simeón vuelve de nuevo su vista hacia la debilitada Bizancio. Aunque León VI consigue reunir un gran ejército, este es aplastado por las tropas de Simeón, por lo que Bizancio debe ceder amplios territorios a Bulgaria y pagar fuerte tributos. El monarca búlgaro no se conforma con eso y, a la muerte de León VI, invade nuevamente el país vecino llegando en esta ocasión a asediar la deseada Constantinopla. En este nuevo conflicto el rey búlgaro se enfrenta al joven Constantino VII, quien se ve forzado a reconocer a Simeón como emperador de los búlgaros y los romanos, con el consiguiente espaldarazo religioso y político que ello suponía. Se pacta una alianza matrimonial pero las convulsiones políticas bizantinas dan con ella al traste, para disgusto de Simeón.

Pocos años después, los bizantinos reúnen un nuevo gran ejército y lo lanzan contra territorio búlgaro a la vez que instan a serbios, magiares y pechenegos a atacar Bulgaria por el norte. Simeón I sale al encuentro de los bizantinos con un ejército menor en número, ya que parte de sus tropas deben mantenerse al norte vigilando a sus díscolos vecinos. La Batalla de Aqueloo, en el 917, fue una de las más importantes de la Edad Media Europea, en ella los búlgaros debilitaron su centro y mantuvieron oculta en un flanco una reserva de caballería pesada; cuando los bizantinos rompieron el frente búlgaro e iniciaron la persecución, la falsa retirada búlgara se transformó en un ataque envolvente en el momento en que la caballería oculta se lanzó sobre los desorganizados bizantinos que creían estar obteniendo una victoria. Fue una masacre digna de los antecesores hunos de los búlgaros, los cuales redondearon la victoria eliminando posteriormente otros dispersos grupos de tropas bizantinas. Simeón pretende de nuevo cerrar el conflicto con una alianza matrimonial que una su familia a la familia real bizantina.

Entre tanto, el grueso del ejército búlgaro se dirige hacia Serbia, cuyo rey había pactado con los bizantinos atacar Bulgaria. Simeón captura al monarca serbio y coloca en su lugar a un rey títere. Mientras, en Bizancio se producen cambios políticos, tomando el poder Romano Lecanepo, quien se opone a cualquier alianza matrimonial que pueda acercar a Simeón al trono de Constantinopla. Esto lleva a una nueva invasión búlgara del territorio bizantino, las huestes de Simeón asedian otra vez Constantinopla y destrozan a los ejércitos bizantinos que les salen al paso. Simeón I busca aliarse con los árabes fatamíes que podían ofrecerle la flota que necesitaba para capturar la capital bizantina, sin embargo, el hábil Romano Lecanepo juega mejor sus cartas y da al traste con estos acuerdos pagando un mejor precio. Igualmente, los bizantinos sobornan a los serbios para deponer al rey títere impuesto por Simeón y revelarse contra este. Aunque los serbios consiguen alguna victoria militar, su país es anexionado a Bulgaria. Simeón y Romano pactan finalmente una paz estable en la que la factura la pagan los bizantinos.



Siendo ya anciano, Simeón organiza una campaña contra Croacia en la cual sus ejércitos son derrotados, aunque los líderes croatas aceptaron una rápida paz para evitar posteriores represalias. En sus últimos años de vida, Simeón organiza una nueva expedición para tomar Constantinopla, aunque ésta no llega a producirse, para alivio bizantino. El hijo de Simeón era mucho más conservador que su padre y se conformó con disfrutar lo heredado, dando un respiro a Bizancio para recuperarse de años tan aciagos.

La extraordinaria figura de Simeón no sólo significó para Bulgaria la consolidación política y militar de esta nación en Europa Oriental, sino que también supuso la promoción de la cultura eslava, desarrollándose ampliamente la literatura y el arte en su corte de Preslav, capital en expansión del reino búlgaro. Simeón fue un gran personaje para la Historia, pero para la historia de Bulgaria fue un personaje primordial.